Reseña de 'Noir' de Jose Luis Garci
Edu nos analiza el libro que el conocido director de cine Jose Luis Garci escribió sobre el cine negro. Lectura idónea para todos los amantes de género.
Noir - Jose Luis Garci
Publicado en 2013 por la
editorial Notorius, José Luis Garci hace su particular homenaje al cine negro
o, como dicen los franceses, al cinéma
noir. A medio camino entre el ensayo, las memorias o incluso la
recopilación enciclopédica de gustos, ideas y vivencias, Garci nos regala, con
ese estilo tan personal, tan propio, tan pasional, cómo se enamora alguien del
cine negro, cómo caes en las redes de esas femmes fatales de miradas lánguidas
y piernas interminables, cómo pierdes el aliento ante ese poli corrupto, ese
gángster sangriento o ese matón sin escrúpulos.
En el prólogo ya nos lo deja
clarísimo. Garci parte desde un punto de vista totalmente subjetivo, su visión
personal y única, y nunca ha escondido que el cine que a él más le gusta se
hizo antes de los años 60 del siglo pasado. Las obras de Ford, Hawks, Wilder,
McCarey, Mizoguchi, Chaplin, Lang o Hitchcock le han mostrado más y mejor
cualquier cosa que nadie pueda hacerlo con posterioridad a ellos, aunque no le
cuesta reconocer su admiración a directores como David Lynch o Quentin
Tarantino en la actualidad o Jean-Pierre Melville o Sidney Lumet en la
regeneración del género negro en particular.
La mezcolanza de recuerdos de
infancia y juventud, de cuándo, dónde y con quién vio tal o cual película, se
entremezclan con la verborrea pasional, que eleva al número 1 absoluto del film
noir a Perdición (Double Indemnity, 1944) o rehúye de los gustos snobs de la Nouvelle Vague en los 60 o del
movimiento Dogma en los 90. Su forma
de escribir es tan atrayente, tan entretenida y tan amena como cuándo lo
veíamos dando lecciones de cine en aquél maravilloso programa de La2 (¡Qué
grande es el cine! 1995-2005) que convirtió en amantes del séptimo arte a toda
una generación, o en cualquiera de los programas de radio o entrevistas que le
escuchamos o leemos en los medios de comunicación. Garci ama al cine y es capaz
de hacer que tú también lo ames.
Sentado frente a su máquina de
escribir, del tirón, de memoria, sin consultar en ningún sitio, José Luis Garci
nos ofrece 150 páginas de amor al humo de los clubs nocturnos, de adoración por
esas mujeres independientes y preciosas, de afecto por esos tipos duros y sin
calma que llenan todas esas pelis, que inundan nuestros recuerdos. No hay que
olvidar que Garci comenzó como crítico y guionista, y que lo suyo con la
escritura es tan pasional como con la dirección.
Sabe lo que hace, cómo hacerlo y,
lo mejor de todo, transmitirlo. Como regalo incluye dos relatos negros,
negrísimos, que no pudo rodar en su momento, y que ahí deja por si alguien se
anima, tan buenos como cualquiera de sus guiones.
La segunda mitad de Noir la dedica a enunciar, por orden
alfabético, una enorme lista de directores, con sus respectivas obras dedicadas
al género negro, que considera lo mejor e imprescindible para que cualquier
amante de esta variedad del cine se adentre en sus mareas tempestivas.

Su personalidad, tan ácrata, tan
libre, tan independiente, le ha llevado a ser odiado y respetado a partes
iguales. Nunca se ha decantado políticamente, de hecho presume de tener íntimos
amigos de derechas y de izquierdas, pero siempre se le ha maltratado en España
por su mirada cándida hacia el pasado, sin pensar que esa visión clásica de su
cine es casi más moderna que la de la mayoría de los postmodernos que llenan
los ministerios y las redes sociales.
Para cerrar, nos da un repaso a
sus famosas y queridas listas, en este caso listas negras, donde cita las
películas (en b/n y en color), directores (algunos obvios como Hitchcock o Lang
y otros menos como Fuller o Lewis), actores, actrices, guionistas y fotógrafos
que más le gustan (por lo menos cuando escribió el libro) de este maravilloso
género cinematográfico que tantas obras maestras ha dado al 7º arte.
Una delicia, un placer, un
deleite, para degustar con tranquilidad, apuntando, tomando nota, rescatando
imágenes y recuerdos, a ser posible con un Dry Martini en una mano, un pitillo
en la otra y la mente despejada, porque Garci te enredará y acabarás deseando
ver o volver a ver todas y cada una de las cintas mencionadas porque, como ya
os he dicho, consigue que tu también ames el cine.
Eduardo Garrido.
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